A mamá y papá
Cuántos días sin hablarme a mí misma. Será que había demasiadas voces hablándome, y no tuve tiempo de escucharme. Apagué el móvil. Necesitaba tiempo. Necesitaba vacaciones de notificaciones. Agota ¿sabes? Fastidia. Absorbe energía. Podría ser una mejor versión de mí, pero no, porque mucha energía la tengo ahí, atenta a cada palabra, frase, a veces agresivas, a veces de amor, a veces insultos, a veces dolor, pero atenta, porque el amor es así, nos importa, nos preocupa. Queremos cuidar, dar, acunar, apañar, abrazar fuerte hasta que el dolor se calme, como niños pequeños, como vidas libres. Amar como niños. ¿Y si en la infancia no se amó con pureza? ¿Y si en la infancia no se sintió libertad? ¿Y si la forma de amar que nos fluye es el reflejo de nuestra forma de ser amados en la infancia? Me recuerdo a mí siendo amada. Recibir amor constante, con límites sanos, confianza y respeto. Recuerdo siempre haber hecho lo que quise. Recuerdo haber aprendido a leer de muy pequeña, y conocer e...