Por el camino de Huxley
Anoche pensándote busqué imágenes de nuestra historia que me llenaran el corazón de amor y me hicieran sentir acompañada, que era lo que necesitaba ayer. Vaqui hizo un gran trabajo, pero me faltaba una espalda suave llena de lunares que me encanta besar y me sirve de terapia cuando estoy escuchando demasiado seriamente a mi mente. Así que buscando y buscando en mis recuerdos encontré imágenes mentales de ¿una mañana? ¿o tarde? en Brasil, llegados de horas y horas de bailar, amarnos con sutileza, con locura, alejarnos, acercarnos, desconocernos, reconocernos, desearnos, desearnos hasta mordernos los labios y no aguantar más el éxtasis, y tener que acabar, pero seguir igual, llenándonos de amor, caricias, alimentando nuestros sentidos con un elixir del otro, sin palabras, solo gestos, solo intención, comunicación no verbal, conexión absoluta y plena de espíritu, mente y cuerpo. Y mirarnos, mirarnos como nunca jamás habíamos mirado a nadie, con un ectoplasma surgiendo de nuestos pech...