La creatividad como terapia

Hay quienes dicen que escribir es crear, y toda creación es dar vida.

La intención de escribir, como proceso inventivo, o de cualquier otro tipo de arte, como querer interpretar música, implica un proceso creativo. De ahí proviene la palabra crear.

Crear es manifestar la mente. Convertir la energía esencial de la naturaleza en la energía vital y luego en conciencia, y viceversa. Creatividad implica tres elementos. El medio para y la cualidad de poder crear.

El ser humano es creativo por naturaleza. Se puede crear más o menos, pero cualquier ser humano puede crear.

Podemos decir que es una capacidad común a todas las personas.

Y todas las personas crean. De una forma más o menos manifiesta o más o menos visible.

En el proceso creativo puede haber más o menos intención creativa en sí. Lo que se crea puede ser un medio para un fin, y no ser la creatividad o la acción de crear el fin.

Si escribo un poema, puede que la intención sea crear unos bellos versos para alguien a quien aprecio y deseo que siempre que quiera pueda ir a repetir esas palabras.

Por lo tanto, hay quienes lo hacen por el hecho de crear y por el fin de esa creación.

El hecho de crear en sí mismo es ampliamente satisfactorio cuando se trata de una actividad que, obviamente, se disfruta hacer. Que algo se disfrute suele ser satisfactorio, no son palabras con exactamente el mismo significado pero tienen algo en común.

La satisfacción sin embargo es un poco momentánea, trae ideas de algo instantáneo. Disfrutar sin embargo parece una acción que lleva más tiempo. Como la diferencia entre ver, mirar y observar. No son lo mismo, aunque todos nos imaginamos a alguien registrando conscientemente lo que está al alcance de los ojos, es decir activamente y con intención. Pero quizá mirar es lo que yo hago en este momento con el cursor que se mueve todo el tiempo hacia la derecha a la vez que voy agregando letras y espacios, toca la letra por su borde derecho en un punto ínfimo, una tangente, y permanece por lo tanto más despegado que en contacto. Cuando termina el renglón el cursor cae un poco más que su altura según el interlineado y se mueve inmediatamente hacia la izquierda. 

Ahora uso observo, porque puse un punto y aparte y detuve la escritura. Entonces me quedé mirando al cursor. Y el cursor me miraba, como diciéndome ¿y? ¿seguís?

Me detuve. Lo observé titilante. Estaba observando al cursor titilar. Si escribo se pierde ese titilar. Como un constante fluir entre el silencio y el sonido. 

No le puedo prestar atención al cursor titilante si estoy escribiendo, y si no escribo voy a perder detalles de la experiencia consciente que quiero describir, pero igual me encaramo en la escritura y trato de prestarle atención al cursor que se va moviendo. 

Aparte. Ahora logro escribir mientras observo al cursor y no lo que escribo. Concentrarme tanto en el cursor me desconcentra la escritura, y escribo un poco más lento para concentrarme en ambas a la vez, entonces trato de adquirir la capacidad de ir despacio mientras observo el cursor y escribo más despacio. 

La disminución en la velocidad de escritura me hizo consciente de la capacidad de ir disminuyendo de a poco la velocidad de escritura. Tuve que parar un ratito para ponerme en postura saludable otra vez. Me doblo mucho frente a la computadora, debería elongar más. 

En cuanto empecé a disminuir el ritmo percibí(1) dos cosas:

1. el corazón me estaba latiendo más lento y la amplitud de la respiración había aumentado de un valor de 500 ml por ventilación y 12 ventilaciones por minuto a supongo unos 2000 ml por ventilación y una frecuencia respiratoria de 2 (8 segundos de inhalación, 4 de retención, 8 de exhalación, 4 de retención  o incluso menos (2)

rápido me fui de ese pensamiento aunque fui quedándome cada vez más en retención de aire o en expansión del proceso ventilatorio a frecuencias aun más bajas con expansión en todas direcciones de la caja torácica

2. las máquinas de escribir permitían escribir a un ritmo que es distinto, creo, a los actuales teclados

El día está raro. Estoy con más intuición de lo normal.

Me estoy animando más.

Esta escritura la inspiró una frase que leí en un mail que entré a leer intuitivamente.

Me lo manda una suscripción a una revista que siempre digo "por qué no?" y me suscribo.

Les dejo el link: 

Y les dejo un trackaso: https://open.spotify.com/intl-es/track/2gEAHZXGXfQl0V2Ej5FXfv?si=4363d01731294633

Este también podría ser la primer creación de eso que hace mucho quiero crear y no puedo. 

Hablando del arte, hay quienes lo hacen porque quieren. Quienes no lo hacen porque no quieren.

Johan Wolfgang von Goethe señaló: “Sea lo que sea que puedas o sueñes que puedas, comiénzalo. El atrevimiento posee genio, poder y magia. Comiénzalo ahora”.


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(1) primero puse el verbo "me di cuenta" y despues puse "pensé" pero no era ni pensé ni me di cuenta. Era "percibí"

(2) el proceso de inhalación-exhalación se llama, hablando con propiedad, ventilación. No es respiración. la respiración la hacen las células. Sin embargo, el número de ventilaciones por minuto se llama "frecuencia respiratoria". Si vamos al significado real del concepto, de hecho, la frecuencia respiratoria tiene que ver con el fenómeno celular: los pulsos de producción de CO2 a partir de la respiración celular (metabolismo aeróbico - oxígeno dependiente) y su recorrido hacia los centros que reciben las señales y comandan la respuesta nerviosa que desatará la acción nerviosa de activación de un músculo como el diafragma, cuya contracción será acompasada de acuerdo a los ritmos que comande el director de orquesta sanguíneo. Frecuencia respiratoria entonces es el número de activaciones musculares que conducen a una inspiración dependiente de energía, ya que el reposo es la ausencia de movimiento de aire, con un llenado pulmonar basal que se da debido al equilibrio entre los músculos que "tiran" para adelante y atrás (plano anteroposterior), para los lados (plano laterolateral o medio-lateral), y para arriba y para abajo (plano cefalocaudal o craneocaudal o superoinferior), y los que tiran para el punto central entre todos estos 6 extremos. La caja torácica puede abrirse en todas las direcciones cuando activamos todos los músculos de la inspiración, tarea que cuesta energía, debido a que el reposo es el estado basal de todos los músculos, en armonía con el sistema osteoarticular. La contracción de un músculo que tire de las pleuras, y por lo tanto de los pulmones, y genere una presión negativa hacia la luz pulmonar (debido a que las pleuras tienen solo agua en su interior y el agua transmite la misma presión hidrostática en todas las paredes del recipiente con las que hace contacto) porque se está generando una presión positiva a nivel abdominal y hay un vientre libre de huesos que permite la libre extensión del mismo hacia delante permitiendo un amplio masaje sobre los órganos abdominales (e incluso retroperitoneo y pelvis) y así entrar en una frecuencia más baja de intercambio de aire con el ambiente. 

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