Cualidades y poesía de meditación // Reflexiones sobre el yoga

Los seres humanos somos como hormiguitas.

Agrupados desplazándonos en línea recta por todos lados.


¿Cómo lograron diseñar este lugar?

¿Convertirlo en real?

¿Serán curvos los vidrios o es un efecto de la foto?

Me sale más preguntar que afirmar.

¿Se puede ir así por el mundo?

Iban por el mundo.

Alguna vez, esclavos y mujeres ocupaban la misma categoría social.

También se hicieron espectáculos en arenas, flameando banderas rojas. Se siguen haciendo.

Recuerdo que alguien alguna vez me dijo que no podía ser vegana y vivir en España.

¿Se puede elegir no ser nada? 

¿Por qué me preguntan algo que concluye en adjetivarme?

Me podrían preguntar qué hago, o qué siento, o qué estoy pensando, o cuál es mi libro favorito si es que puedo elegir algún favorito.

La dialéctica es como la consciencia. Una vez que se descubre duele para siempre, pero se convierte en lo único cierto.

Lo único que puede dar orden a un mundo de juicios y binariedad.

Mientras tanto, en las ciudades pasa de todo.

El binario se volvió terciario para volverse cuaternario.

Dos pasó a tres, a cinco, a ocho, a trece, a veintiuno. Y así. 

Abriendo la espiral.

¿O no?

Ahí está. Dialéctica.

Escribía distinto según dónde publicaba.

Cada persona es un mundo. Cada medio de comunicación sesga.

Y yo no quería ser un sesgo.

Así brota la intención de experienciar la realidad completa, con todos los sentidos al mismo tiempo. 

Cada sentido es un continente. No hay dos experiencias iguales si afirmamos que no hay dos mentes iguales.

Lo que entra por un sentido es como la comida.

¿Digiero lo que escucho? ¿Lo que toco, huelo, saboreo, veo? ¿No es solo lo que como?

¿Qué o quién digiere? ¿Con qué filtro le permito llegar ahí, a donde todo se interpreta y percibe?

Y ahí estábamos.

No paraba de digerir lo que veía.

¿Cuánta energía se usa en el proceso?

Como necesito ahora estar quieta y en silencio,

luces bajas,

respiración pausada.

Eso que me permite reenfocarme,

volver a eso en lo que estaba.

Eso, la poesía.

Las preguntas sin respuesta evidente, pero con varias probables.

Más y menos probables.

Lo que pasa, lo que siento, lo que pienso, lo que hago.

Lo que dije, lo que quiero decir.

Y la diferencia entre uno y otro.

El esquema terapéutico. El dibujito que lo resume todo.

Cuando era más pequeña no era buena resumiendo ni sintetizando. Parecía que pintaba las hojas con pintura amarilla flúo.

¿Es el tiempo el que nos permite evolucionar?

¿Somos nosotros eligiendo evolucionar en el tiempo?

¿Evolución es un concepto bueno o malo?

¿Por qué debería juzgarlo entre bueno o malo?

¿Por qué debería juzgar, siquiera?

¿Hay algo obvio y algo no obvio acerca de la naturaleza de los seres humanos?

Naturaleza. Observarla es como observarse.

Auto-observarse. Diligentemente.

No solo con los ojos. Sino con todos los sentidos. Y si se puede, de a uno.

Dejar el aire entrar y salir con paciencia y cuidado.

Mantener una posición del cuerpo durante un tiempo determinado. Intentar mantener la postura durante un proceso respiratorio, intercalar uno inhalatorio, uno exhalatorio. Si es de día, inhalatorio y exhalatorio duran lo mismo. Si se necesita activación nerviosa y atención, el inhalatorio más largo que el exhalatorio. Si se necesita relajación y somnolencia, el inhalatorio más corto que el exhalatorio y este lo más largo posible. 

Hay personas que llegan rápidamente a una respiración por minuto (siendo lo considerado normal entre 12 y 16 rpm) manteniendo la saturación en 97-100%. Hay quienes parten de esta frecuencia cardiaca para practicar apneas, describiendo que pueden resistir más de dos minutos la respiración, cuando antes de hacer este ejercicio nunca habían podido contener la respiración más de unos pocos segundos.¹

Intentar cuidar mucho la suavidad con la que se va sacando el aire poco a poco, es decir, el tiempo medido bajo la vara del reloj de cuarzo. Puede que pasen horas pero la mente puede cambiar su percepción del tiempo y el espacio. Si conoces los efectos de algún psicotrópico puede que hayas percibido ahí la experiencia. O psicoactivo también. 

Empezar con la respiración es un paso posible. El camino del yoga según Patanjali empieza con la autoobservancia o Yama², y muchas veces la respiración puede ser un canal para poder hacer esto. La falta de educación en la cultura occidental acerca de cómo mirar para adentro, también llamado observarse o autoobservarse.

Continuará.

¹ Personas con hipertensión crónica, antecedentes de aneurismas o trastornos en la aorta abdominal deberían evitar hacer este tipo de práctica sin acompañamiento médico o en un sitio en donde no haya un lego instruido en RCP y uso de DEA, o un profesional de la salud.

²Yama es algo común al Hatha yoga y al Ashtanga yoga, por lo que se toma al anterior como disciplina que sentó base al que ya incluye lo que el previo tratado tenía, como si fueran diferentes especializaciones dentro de una carrera madre que es la práctica del yoga desde todas las posibles esferas del ser humano y su fusión con las dimensiones del universo con el cual convive, que no puede reconocer siquiera así que es interno o externo, como tampoco contraargumentar, por ejemplo, la existencia de Dios. Esto último es un claro ejemplo de cómo, a partir de una duda, una pregunta existencial, brota la tesis y la antìtesis que permiten que nazcan dos opuestos. En este caso aparece el ateo y el creyente. Una gana según el contexto de la época. Y dependiendo cuál, se definen algunos tiempos históricos de las civilizaciones. El paso del tiempo puede llevar a la aparición de una síntesis (entre el extremo religioso y el ateo, puede brotar una cualidad como lo es el agnosticismo), dando un nuevo paso en el camino de la capacidad de resumir la información que venimos recibiendo hace millones de años. Cada cualidad que ve la luz en cada momento de la historia termina siendo usada para definirnos ante otros seres humanos para aclarar que somos algo que pensamos que somos y favorece la identificación, el Yo o la primera persona, el también llamado ego, o percepción que tengo de mi mismo y la importancia que le concedo. Diversas corrientes de pensamiento postulan que definirnos no es ni bueno ni malo, sólo es parte de la naturaleza humana. Por lo tanto no debería ser ni el proceso mental protagonista de nuestro día ni tampoco estar ausente de nuestro proceso mental diario, sólo hallar un equilibrio entre este y tantos otros procesos mentales que permiten la natural evolución del Ser humano en la vida.




 

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